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Mostrando entradas de diciembre, 2018

Finalidad de las parábolas

   Cuando quedé a solas con Leo, le pregunté sobre sobre la finalidad de las parábolas, y él me dijo:    -A tí te he transmitido el misterio del reino del Gran Espíritu, pero a los demás todo les resulta enigmático, de modo que, por más que miran, no ven y, por más que oyen, no entienden. Con las parábolas explico el mensaje acomodándolo a su capacidad de entender. A tí, sin embargo, te lo explico todo en privado.    Verdaderamente, Leo se topó con serios inconvenientes a la hora de enseñar a la gente. El problema radicaba en que lo que tenía que enseñar, no era algo que pudiera sacar de la cabeza de la gente, porque no estaba en la cabeza de la gente, sino en la de él.    Ese es el principal motivo por el cual Leo Salvador recurrió en muchas ocasiones a las parábolas. Y las empleó muy inteligentemente como medio de ayudar a sus oyentes a en...

Parábolas: La hipocresía

   La gente se aglomeraba por millares, hasta pisarse unos a otros. Entonces Leo, dirigiéndose a los más humildes de espíritu, les dijo:    -Guardaos de la levadura de los sacerdotes y de los falsos profetas, que es la hipocresía. Están enraizados en la Gran Mentira. Pero yo os digo que no hay nada oculto que no haya de manifestarse, nada secreto que no haya de saberse. Por eso, todo lo que digáis en la oscuridad será oído a la luz, y lo que habléis al oído en una habitación será proclamado desde las azoteas, porque para el Gran Espíritu no hay secretos importantes.    Cuando estaba diciendo esto, una mujer de entre la multitud dijo en voz alta:    -Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron.     Pero Leo dijo:    -Más bien, dichosos los que escuchan mi mensaje y lo ponen en práctica.

Parábolas: La lámpara y la medida

   Leo les decía:    -¿Acaso se trae la lámpara para taparla con una vasija de barro o ponerla debajo de la cama?¿No es para ponerla sobre el candelero? Pues nada hay oculto que no haya de ser descubierto; nada secreto que no haya de ponerse en claro.    Les decía, además:    -Prestar atención a lo que escucháis. Con la medida que vosotros midáis, seréis medidos, y con creces. Pues al que tenga se le dará, y al que no tenga se le quitará incluso lo que tiene.    "El ojo es la lámpara del alma; cuando el ojo está sano, el alma está iluminada; pero cuando está enfermo, el alma está en tinieblas. Tener cuidado de que la luz que hay en vosotros no se convierta en tinieblas. Y si el alma entera está iluminada y no hay en ella nada tenebroso, todo él brillará como cuando la lámpara os ilumina con su resplandor. Recordar que el creó...

Parábolas: El tributo al Estado

De todos era sabido que la Iglesia tenía "espías" en todas las reuniones públicas de Leo. Un día que estaba predicando el Gran Recuerdo, estaba entre la multitud un grupo de clérigos con el fin de cazarlo en alguna palabra. "En la vida tribal no hay nada que equivalga a una clase trabajadora, o a una clase pobre o sin privilegios. Tampoco hay gobernantes de los que hablar; los mayores o los jefes, siempre a tiempo parcial, ejercen influencia más que poder. Si creen que esto es demasiado bueno para ser cierto, compruébenlo.... Cuando Leo terminó de hablar, uno de estos clérigos le dijo: -Maestro, sabemos que eres sincero y que no te dejas influir por nadie, pues no miras la condición de las personas, sino que enseñas la verdad. De acuerdo con lo que has enseñado, ¿estamos obligados a pagar impuestos al Estado o no? ¿Los pagamos o no los pagamos? Leo, dándose cuenta de su mala intención, les contestó...

Parábolas: La resurrección de los muertos

   Se le acercaron unos fanáticos religiosos, que estaban en contra del cambio de mentalidad que Leo proponía:    Y el Maestro les dijo:    -Estáis muy equivocados, porque no comprendéis al Gran Espíritu. ¿No habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: "Yo soy el Dios de Abraham y el Dios de Isaac y el Dios de Jacob"? Pues ese Dios no es un Dios de vivos, sino de muertos. Porque tanto ese Dios como Moisés, Abraham y todos los que vinieron después, pertenecían a la Gran Mentira. Tenían la mentalidad cambiada, y eran adúlteros. Sin embargo, el Gran Espíritu no pertenece a esta civilización ni escribe en libros. Y naturalmente, es un Dios de vivos.    Enmudecieron. Y nadie se atrevía a seguir preguntándole.    A Leo le reprochaban que, habiendo nacido en el mundo civilizado, como él dec...

Parábolas: El divorcio

   Se acercaron unos fanáticos de las Escrituras y, para poner a prueba al Maestro, le preguntaron:    ¿Puede un hombre separarse de su mujer por cualquier motivo?     Leo respondió:    -¿No habéis leído que Dios, desde el principio, los hizo varón y hembra, y que dijo: "Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos uno solo? De manera que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el Hombre.    Replicaron:    -Entonces, ¿por qué mandó Moisés que el marido diera un acta de divorcio a su mujer para separarse de ella?    Leo les dijo:    -Moisès os permitió separaros de vuestra mujer por vuestra incapacidad para entender, pero al principio de los tiempos no era así. Ahora yo os digo: el que se separa de su mujer, exce...

Parábolas: El hombre insensato

   Un día estaba Leo enseñando el mensaje: "Desde el mismo momento en que aprendimos a producir alimentos a voluntad, la gente de nuestra cultura (Oriente y Occidente) ya no tenía porque estar sujeta al CONTROL ejercido por la disponibilidad de alimentos. Esa nueva actitud mental hizo posible que, cada vez que quisiéramos más comida podíamos cultivarla. Después de millones de años de estar "controlados" por lo que estaba disponible, empezamos a controlar lo que estaba disponible...e inevitablemente empezamos a aumentarlo. Y quien tiene el control sobre la disponibilidad de alimentos, tiene el PODER...".    Cuando finalizó esta enseñanza, añadió:    -Tened mucho cuidado con toda clase de avaricia; que aunque se nade en la abundancia, la vida no depende de las riquezas.    Y les dijo una parábola:    -Habia un hombre cuyos campos dieron una gran cosecha. Entonces empez...

Parábolas: El sembrador

   En una ocasión se reunió mucha gente venida de todas las ciudades, y Leo les dijo esta parábola.    -Salió el sembrador a sembrar su semilla. Mientras iba sembrando, parte de la semilla cayó al borde del camino, fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso y nada más brotar, se secó, porque no tenía humedad. Otra cayó entre cardos y, al crecer junto a los cardos, éstos la sofocaron. Otra parte cayó en tierra buena, brotó y dió como fruto el ciento por uno.    Y concluyó:    -Quien tenga oídos para oír que oiga.    Le pregunté qué significaba esa parábola. Él me dijo:    -A ti te he enseñado los secretos del mundo; a los demás todo les resulta enigmático, de manera que miran el mundo pero no ven, y oyen el lenguaje del mundo pero no lo entienden....

Parábolas: El joven rico

   Un hombre importante y rico le preguntó:    -Maestro, ¿los ricos tenemos negado el derecho al reino de los cielos?    Leo sonrió. Luego le dijo:    -Cuando yo menciono el reino de los cielos me refiero a un estado mental, no a un lugar físico o celestial. Y en verdad te digo: es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico cambiar de mentalidad.    -¿Por qué dices eso, Maestro?    Leo respondió:    -Porque las necesidades materiales de los ricos son infinitamente menores que la de los pobres, y cambiar de mentalidad en ese sentido le resultará más sacrificado al rico.    El hombre rico replicó:    -Disculpa, Maestro, pero todavía no comprendo a donde quieres llegar con esta comparación.    Y Leo le dijo:    -La Caída se produjo por un ...

Parábolas: La oveja perdida

   ¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las novena y nueve en el desierto y va a buscar a la descarriada hasta que la encuentra? Y cuando da con ella, se la echa a los hombros lleno de alegría, y al llegar a casa, reune a los amigos y vecinos y les dice: "¡Alegraos conmigo, porque he encontrado la oveja que se me había perdido!".    Al ver que la muchedumbre no le entendía, Leo añadió:    -El Hombre es el Gran Espíritu, las noventa y nueve ovejas son los pueblos tribales (los abel), y la oveja perdida es la civilización (los caín). Y os aseguro que Dios se alegrará más porque la gente civilizada cambie de mentalidad que por los pueblos indígenas que aún sobreviven, porque no lo necesitan...

Parábolas: Ceguera espiritual

   El Maestro declaró:    -Yo he venido a esta civilización para un juicio; para dar la vista a los ciegos de espíritu y para privar de ella a quienes creen ver.    Al oír esto, algunos hipócritas le preguntaron:    -¿Acaso también nosotros estamos ciegos de espíritu?    Leo respondió:    -Si estuviéseis ciegos de Dios, no seríais culpables; pero como decís que veis, la culpa permanece.    Y añadió:    -Todos los profetas y mesías que vinieron antes que yo eran ladrones y salteadores, porque eran hijos de la Gran Mentira. Por eso, los descendientes de Caín no les hicieron caso. Yo soy el buen pastor. Yo soy la puerta. Y todo el que entre en el redil por esta puerta estará a salvo, y sus esfuerzos por buscar el sustento no serán en vano. El ladrón va al rebaño únicamente a ...

Parábolas: interpretar cada situación

   Y el Maestro se puso a decirles:    -Cuando veis levantarse una nube sobre el poniente, decís en seguida: "va a llover", y así es. Y cuando sentís soplar el viento del sur, decís: "va a hacer calor", y así sucede. ¡Hipócritas! Si sabéis discernir el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo es que no sabéis discernir cuanto os digo? La civilización, Oriente y Occidente, sigue una estrategia evolutivamente inestable que terminará destruyéndola. ¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos el tiempo presente?

Parábolas: Los dos cimientos

   Después de hablar del estilo de vida tribal y del estilo de vida civilizado, el Maestro dijo lo siguiente:    -Os diré a quién es semejante el estilo de vida tribal. Es semejante a un hombre sensato que, al edificar su casa , cavó hondo y la cimentó sobre roca. Vino una inundación, y el río se desbordó contra esa casa; pero no pudo derrumbarla, porque estaba bien construida. Los fundadores de la civilización (Oriente y Occidente) se asemejan a un hombre necio, que edificó su casa a ras de tierra, sin cimientos; y si oís mis palabras y no las ponéis en práctica, cuando el río se desborde y las aguas den contra ella, se derrumbará enseguida, convirtiéndola en un montón de ruinas. Entonces vendrán las tribulaciones y el crujir de dientes...    La gente se quedó admirada de su enseñanza, porque Leo les guiaba con autoridad y sentido común. ...

Parábolas: ¿Es Leo Salvador el Anticristo?

   Por fin estamos listos para abordar este problema tan difícil que tantos de vosotros me piden que solucione. Una y otra vez me dicen: "¡Dígame como explicar que usted no es el Anticristo!".    Tenéis que empezar por comprender qué representa el Anticristo. Todos los comentaristas serios acerca del tema coinciden en que Anticristo es sólo el último nombre que se dio a una antigua figura de la leyenda religiosa de esta civilización... mucho más antigua que el Cristo a quien el nombre lo hace oponerse. En otras palabras, no representa la antítesis de Jesucristo. Todas las religiones soteriológicas de la civilización han temido la aparición de alguien que desviara a los justos de los senderos de la salvación. El Anticristo no es sólo la antítesis de Jesús. Es igualmente la antítesis de Krishna, de Buda, de Moisés, de Mahoma... de todos los salvadores y proveedores de salvación del mundo. Es en realidad el Antisalvador.    La leyenda de...

5.5 Y empezamos a pensar que alguien tenía que salvarnos

   Y sufrieron.    No es difícil imaginar qué hizo que la gente se aferrara a la vida tribal...y lo que la hace aferrarse a ella dondequiera que todavía se encuentre hoy. Los pueblos tribales también tienen su propia cuota de sufrimiento, pero en la vida tribal nadie sufre a menos que TODOS sufran. No hay ninguna clase o grupo de gente de los que se esperan que sufran...y ninguna clase o grupo de gente que esté exenta de sufrimiento. Si crees que esto suena demasiado bien para ser cierto, compruébalo. En la vida tribal no hay gobernantes de los que hablar; los mayores o los jefes, siempre a tiempo parcial, ejercen influencia más que poder. No hay nada equivalente a una clase gobernante, o una clase rica o previlegiada.    No hay nada que equivalga a una clase trabajadora, o a una clase pobre o sin privilegios. En la sociedad tribal no existe el delito, el terrorismo, el suicidio, el paro, la inmigración, la depresión, etc. Si todo esto parece ideal,...

5.4 Y si no funciona, sufrid...

   En verdad te digo que la conducta es un espejo en el que cada cultura muestra su imagen.    Espero haberte dado una idea del precio que hay que pagar por ser parte de la revolución de Caín o de como prefieras llamarles: la destribalización, la pérdida de leyes, costumbres e identidad tribales. Desde la destribalización del Viejo Mundo (y con ello me refiero a Oriente Próximo, el Lejano Oriente y Europa), ocurrida miles de años antes de los primeros anales históricos, la vida tribal se convirtió en parte de la Gran Mentira, y como tal fue olvidada e invisible para los pensadores fundadores de nuestra civilización. Cuando la reconstruyeron en su imaginación, los primeros seres humanos fueron sólo proto-urbanitas: agricultores sin granjas, aldeanos sin aldeas, ciudadanos sin ciudades. Era imposible que imaginaran todo un mundo de pueblos tribales que se estaban destribalizando...o más importante aún, que imaginaran lo que significaba ser destribalizado. Cuando in...

5.2 Acerca de la naturaleza de las leyes tradicionales

   A medida que pasaba el tiempo y el vacío aumentaba de tamaño, se hizo evidente que se necesitaba alguna forma nueva de ley. Como la ley tribal se había vuelto obsoleta, no quedaba más remedio que empezar a inventar leyes...    Naturalmente, ésta es una idea sorprendente, la idea de que las leyes no podían ser SINO INVENTADAS... pero ése es exactamente el punto destacable de las leyes tribales. Las leyes tribales nunca son leyes inventadas, siempre son leyes TRANSMITIDAS. Nunca son obra de comités de individuos vivos, sino siempre de la evolución social. Están formadas del mismo modo que se ha formado el pico de un pájaro o la garra de un topo: en consecuencia con lo que funciona. Nunca reflejan la preocupación de una tribu por lo que es "bueno" o "indicado" o "justo", sencillamente funcionan para esa tribu en especial. Lo expondré con un ejemplo que te aclarará la diferencia entre las leyes tribales tradicionales y las leyes inventadas por comités. ...

5.1 La destrucción del sistema tribal

   En capítulos anteriores expliqué que la Gran Mentira fomentó el engaño de que en el mundo no hubo seres humanos hasta que la gente de nuestra cultura apareció, hace unos miles de años. Como colorario de este engaño, se comprendía que nuestra cultura no sólo era la primera cultura humana auténtica, sino que era la única que Dios había destinado a toda la Humanidad. Estos engaños permanecen vigentes en la actualidad en todo el mundo, en Oriente y en Occidente, gemelos de un nacimiento común, aún cuando la verdadera (y bien conocida) historia de los orígenes del ser humano obviamente no los apoya en lo más mínimo.    Cuando los pensadores fundadores de nuestra cultura reconstruyeron la historia, los seres humanos aparecían en el mundo con un instinto para la civilización pero, naturalmente, sin la menor experiencia. Pronto descubrieron las ventajas evidentes de la vida comunitaria, y a partir de ahí el curso de la civilización estuvo claro. Las aldeas agrícolas s...

5. La Gran Verdad

   Hay una droga alucinógena, conocida como "polvo de ángel" o fenociclidina, que tiene el efecto de hacer que la gente no reconozca sus limitaciones físicas y su vulnerabilidad. Bajo su influencia, la gente acomete empresas que están más allá de los límites para los que ha sido creado el cuerpo humano, de tal manera que sin la menor preocupación se rompen los huesos y se desgarran la carne y los ligamentos imaginándose que son indestructibles, y se dan cuenta del daño que se han hecho cuándo el efecto de la droga desaparece.    Nuestra civilización tiene su propia forma de polvo de ángel, que nos impide ver nuestras limitaciones biológicas y nuestra vulnerabilidad. Bajo su influencia, nos hemos lanzado de forma maníaca a acometer hazañas que están más allá de las limitaciones no sólo de nuestra especie, sino de las de cualquier otra especie de la Tierra, de manera que, sin darnos cuenta, nos hemos roto huesos, arrancado la carne y desgarrado los ligamentos, crey...

4.6 Objeciones

   Siempre me han sorprendido lo estimulantes que son estas ideas para quienes las escuchan. Las personas se sienten amenazadas por ellas. Se enfadan. Piensan que estoy atacando los cimientos de su vida. Creen que estoy cuestionando la bendición más grande de la vida civilizada. De algún modo piensan que estoy cuestionando el carácter sagrado de la vida misma.    Quiero ocuparme de algunas de las objeciones que la gente formula ante estas ideas. No lo hago para desalentarlos a que expresen sus propias objeciones, sino porque puedo expresarme a mí mismo estas objeciones con toda la dureza que se me antoje sin poner nervioso a nadie.    Me ocuparé primero de la objeción más general, que es que los seres humanos no somos ratones. Esto es cierto, especialmente a nivel individual. Cada uno de nosotros, como individuo, es capaz de tomar decisiones en el caso de la reproducción, cosa que los ratones no pueden hacer en absoluto. No obstante, y éste es el pu...

4.5 Tres demostraciones

   Voy a dedicar unas líneas a resumir una serie de demostraciones que aclararán los problemas que he planteado.    Ésta es la demostración número uno. Introducimos dos ratones jóvenes y sanos en una jaula bonita y espaciosa. La jaula tiene un comedero incorporado que nos permite poner a disposición de los ratones todo el alimento que queramos. Después de instalar a los dos ratones, metemos dos kilos de comida. Evidentemente, es mucho más de lo que necesitan dos ratones, pero no causará ningún daño y pronto comprenderás por qué razón lo hacemos. Al día siguiente, quitamos el comedero, descartamos lo que los ratones no se han comido y lo reemplazamos por otros dos kilos de comida. Hacemos lo mismo todos los días. Pronto los dos ratones se convierten en cuatro, los cuatro se convierten en ocho, los ocho se convierten en dieciséis, los dieciséis se convierten en treinta y dos. Este crecimiento demográfico confirma que los ratones tienen comida abundante. Seguimos po...

4.4 Un experimento repetido 10.000 veces

   Lo que se observa en la población humana es que la intensificación de la producción para alimentar a una población que ha crecido lleva invariablemente a un crecimiento aún mayor de la población. Puede parecer una paradoja, pero en realidad no es más que lo que predicen las leyes de la ecología. Escúchalo de nuevo: la intensificación en la producción de alimentos para nutrir a una población que ha crecido lleva invariablemente a un crecimiento aún mayor de la población.    Piensa en ello como un experimento que ha sido llevado a cabo anualmente en nuestra civilización durante los últimos diez mil años: vamos a ver qué pasa el año próximo si aumentamos la producción de alimentos.    ! Oh, qué sorpresa, nuestra población ha vuelto a aumentar ! Suponen que hay alguna relación?    ! No ! Por qué habría de haberla? Bueno, y qué hacemos este año? Aumentamos la producción o la disminuimos? ! Bueno, tenemos que aumentarla ! verdad? ! porque...

4.3 La derrota de los controles del sistema

   Con la A y la B de la ecología a nuestra disposición, estamos listos para volver atrás y observar de nuevo el origen de nuestra explosión demográfica. Durante ciento noventa mil años, nuestra especie creció en una proporción infinitesimal desde unos miles a los diez millones de individuos. Luego, hace unos diez mil años, empezamos a crecer con rapidez. Éste no fue un hecho milagroso, ni un suceso accidental, ni siquiera un hecho misterioso.    Empezamos a crecer con mayor rapidez porque habíamos dejado de hacer "la voluntad de Dios". Dicho en términos más científicos: empezamos a crecer con mayor rapidez porque habíamos encontrado una forma de derrotar los controles de reacción negativa de la comunidad. Nos habíamos convertido en productores de alimentos...en agricultores. En otras palabras, habíamos encontrado la manera de aumentar la disponibilidad de comida a VOLUNTAD.    Esta capacidad para hacer que la comida estuvie...