Parábolas: La lámpara y la medida

   Leo les decía:

   -¿Acaso se trae la lámpara para taparla con una vasija de barro o ponerla debajo de la cama?¿No es para ponerla sobre el candelero? Pues nada hay oculto que no haya de ser descubierto; nada secreto que no haya de ponerse en claro.

   Les decía, además:

   -Prestar atención a lo que escucháis. Con la medida que vosotros midáis, seréis medidos, y con creces. Pues al que tenga se le dará, y al que no tenga se le quitará incluso lo que tiene.

   "El ojo es la lámpara del alma; cuando el ojo está sano, el alma está iluminada; pero cuando está enfermo, el alma está en tinieblas. Tener cuidado de que la luz que hay en vosotros no se convierta en tinieblas. Y si el alma entera está iluminada y no hay en ella nada tenebroso, todo él brillará como cuando la lámpara os ilumina con su resplandor. Recordar que el creó lo de afuera creó también lo de dentro.

   ¡Quien tenga oídos para oír, que oiga!

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