Parábolas: El hombre insensato
Un día estaba Leo enseñando el mensaje: "Desde el mismo momento en que aprendimos a producir alimentos a voluntad, la gente de nuestra cultura (Oriente y Occidente) ya no tenía porque estar sujeta al CONTROL ejercido por la disponibilidad de alimentos. Esa nueva actitud mental hizo posible que, cada vez que quisiéramos más comida podíamos cultivarla. Después de millones de años de estar "controlados" por lo que estaba disponible, empezamos a controlar lo que estaba disponible...e inevitablemente empezamos a aumentarlo. Y quien tiene el control sobre la disponibilidad de alimentos, tiene el PODER...".
Cuando finalizó esta enseñanza, añadió:
-Tened mucho cuidado con toda clase de avaricia; que aunque se nade en la abundancia, la vida no depende de las riquezas.
Y les dijo una parábola:
-Habia un hombre cuyos campos dieron una gran cosecha. Entonces empezó a pensar: "¿Qué puedo hacer? Porque no tengo donde almacenar mi cosecha". Y se dijo: "Ya sé lo que voy a hacer; derribaré mis graneros, construiré otros más grandes, almacenaré en ellos mis cosechas y mis bienes, y me diré: Ahora ya tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y pásalo bien". Pero el Gran Espíritu le dijo: "¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién va a ser todo lo que has acaparado?". Así sucede a quien atesora para sí en lugar de hacerse rico ante Dios.
El estilo de vida civilizado se asemeja al hombre rico de la parábola. Es un estilo de vida evolutivamente inestable. Y de mantenerlo nos destruirá con el tiempo...
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