5.3 El mundo de los destribalizados
Lo que puede verse en funcionamiento en el ejemplo del capítulo anterior es la estupenda eficacia de la ley tribal. A diferencia de la ley inventada, que se limita a elaborar una lista de delitos y castigos, la ley tribal es algo que funciona. Funciona bien para todos los involucrados. Un hombre y una mujer cuyo amor sea tan grande como el descrito deben tenerse el uno al otro. Pero, por el bien de la tribu, deben desaparecer de la vista y de la cabeza de todos para siempre. Los niños de la tribu han visto con sus propios ojos que el matrimonio y el amor no son los temas insignificantes en que se han convertido entre los pueblos "adelantados" como nosotros. El deshonor del marido ha sido vengado...y no habrá risitas entre sus camaradas al respecto, puesto que estuvieron junto a él para apalear a los adúlteros.
Pero quizá te hayas hecho tú una pregunta en este punto de la historia: por qué volvieron los amantes al campamento?
Ah, ése es exactamente el QUID de la ley. No funcionaría en absoluto sin eso. Supón que, después de la noche de amor, el joven siguiera a Julia: "Oye, por qué esperar otro día para estar juntos? ! Huyamos ahora !". Qué pensaría ella? Pensaría: "Oh, ah, en qué lío me he metido? Qué clase de hombre es éste? Evidentemente un cobarde que desaparecerá en la noche para no enfrentarse a los demás y decirles: "!Ea, aquí estamos! !Haced lo que queráis con nosotros!"".
Y si fuese Julia quien hiciese la sugerencia, el joven pensaría lo mismo de ella. De manera que los dos deben regresar...
Cada parte de este proceso es la ley y cada uno de los que actúan en ella es partícipe de la ley. Para los alawa la ley no es un estatuto aparte escrito en un libro. Es la trama misma de su vida, es lo que hace que los alawa sean los alawa y lo que los distingue de los mara y de los malanugga-nugga, las tribus vecinas, que tienen su propio modo de tratar el adulterio, que es el mejor para ellos. Nunca me cansaré de repetir que no hay una sola manera justa de vivir para la gente; ése es sólo el engaño forjado por la cultura más asesina y destructiva que la Historia haya producido jamás: nuestra cultura.
Estoy seguro de que no puede ser menos evidente para tí que esta ley del adulterio no podría haber sido nunca el invento de un comité. No es una improvisación ni un artilugio, y como no es una improvisación ni un artilugio, tiene peso entre los alawa. A ninguno se le ocurriría analizarla del modo que lo he hecho yo, pero eso no importa lo más mínimo. Ellos obedecen las leyes de los alawa porque son los alawa y renunciar a la ley sería renunciar a su identidad... destribslizarse...
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