(XXIX) ¿Dónde entras tú?
¿Por qué interrumpo la historia en este punto? ¿Es porque las enseñanzas de Leo están completas y no hace falta añadir nada más? Difícilmente. La idea es risible. Cómo civilización, hemos crecido con las gafas ahumadas de la Gran Mentira. Desde el principio, nuestro crecimiento intelectual quedó atrofiado y deformado por la fenociclidina de la amnesia. Eso no es algo que pueda ser reparado por un autor.. ni por diez autores juntos. Tampoco lo reparará un maestro, ni diez maestros. Si se repara, lo reparará toda una nueva generación de autores y maestros.
Uno de los cuales eres tú.
No hay nadie, en posesión de estas palabras, que no sea capaz de pasárselas a otro diciendo: "Toma, lee esto".
Padres, enseñad a vuestros hijos. Niños, enseñad a vuestros padres. Maestros, enseñad a vuestros alumnos. Alumnos, enseñad a vuestros maestros.
La visión es el río y quienes hemos cambiado somos el torrente.
La visión que Leo Salvador proyectó en su mensaje, es piedra viva rechazada por la gente de nuestra civilización, pero escogida y preciosa para El Gran Espíritu. Por eso fue escrito: "He aquí que coloco en Sión una piedra escogida, angular, preciosa; quien crea en ella, no quedará defraudado. Para los incrédulos, sin embargo: la piedra que desecharon los constructores se ha convertido en PIEDRA ANGULAR". Y también: "En piedra de tropiezo y roca donde se estrellan". Tropiezan, efectivamente, los que se niegan a acoger el mensaje del que nos llamó de las tinieblas del Gran Olvido a la luz admirable del Gran Recuerdo.
Supongo que la gente os pedirá que le resumáis de qué se trata. Os ofrezco esto, aunque soy consciente de lo inadecuado que es: Viejas mentalidades con programas nuevos no cambiarán el mundo. Si el mundo se salva, lo salvarán las mentalidades nuevas... sin ningún programa.
No creo que guste esto, en especial la última parte. Si al lector le parece que vale la pena seguir, recordemos las estacas en el río. Recordemos la revolución industrial, el gran río de la visión que no necesitó ni un solo programa que lo hiciera fluir para abarcar incluso el mundo.
Leo ha sido acusado de ser el Anticristo. Ser su discípulo significa ser también un Anticristo. ¿Qué significa para mí decir que soy un Anticristo? No significa que pueda igualar la sabiduría o la habilidad de Leo Salvador. Significa que he cambiado, fundamental y permanentemente. Significa que es imposible hacer que vuelva a ser lo que era.
Las palabras han llegado hasta el lector, aún cuando, habiéndolas leído, las odie, aún cuando las oculte a los ojos de sus hijos o las arroje a las llamas.
Le han llegado, así que ya es demasiado tarde, debido a lo que se ha leído aquí.
El contagio se ha extendido.
Todos somos Anticristos.
Mirad al futuro, considerar el presente y aprender del pasado, procurando no repetir los errores y atrocidades cometidas.
Y termino cómo empecé, recordando a Leo dirigiéndose a la multitud, preguntando:
"¿Y qué haríais si Dios os hablara directamente a los ojos y os dijera: OS ORDENO QUE SEÁIS FELICES EN EL MUNDO MIENTRAS VIVÁIS? ¿Qué haríais entonces?"
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