Parábolas: El divorcio
Se acercaron unos fanáticos de las Escrituras y, para poner a prueba al Maestro, le preguntaron:
¿Puede un hombre separarse de su mujer por cualquier motivo?
Leo respondió:
-¿No habéis leído que Dios, desde el principio, los hizo varón y hembra, y que dijo: "Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos uno solo? De manera que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el Hombre.
Replicaron:
-Entonces, ¿por qué mandó Moisés que el marido diera un acta de divorcio a su mujer para separarse de ella?
Leo les dijo:
-Moisès os permitió separaros de vuestra mujer por vuestra incapacidad para entender, pero al principio de los tiempos no era así. Ahora yo os digo: el que se separa de su mujer, excepto en caso de unión ilegítima, y se casa con otra, comete adulterio, y por lo tanto, transgrede la Ley.
Unos granjeros que estaban atentos a la conversación, le dijeron:
-Entonces, Maestro, si tal es la situación del Hombre con respecto a su mujer, no tiene cuenta casarse.
Leo les dijo:
-Algunos no se casan porque nacieron incapacitados para ello; otros, porque los hombres los incapacitaron; y otros eligen no hacerlo por causa del reino de los cielos.
Uno de ellos tomó la palabra, y dijo:
-Por favor, explícanos está parábola.
Y Leo respondió:
-¿Todavía no entendéis? ¿Acaso no he hablado ya sobre esto? Al hablar del Hombre, Dios se refiere a los pueblos tribales, y la mujer representa la visión de eso pueblos. De esa visión, nació Abel, que representa a esos pueblos tribales. Cuando los fundadores de lo que es hoy la civilización, se separaron de esta visión, nació Caín, una visión ilegítima y transgresora de la Ley de la Vida que yo llamo adulterio. ¿No he explicado acaso que un solo pueblo (los caín), tuvo un cambio de mentalidad que propició que sus descendientes se alejaran de su Padre-Mente y de su Madre-Naturaleza? ¿No fue esa nueva actitud mental un claro acto de adulterio? Porque antes de la Caída no era así. Por eso os digo: la visión que Dios ha unido que no la separe el Hombre.
Al oír la explicación, el granjero replicó:
-Entonces, el acta de divorcio para separarse de la mujer, es lo que tú llamas cambiar de mentalidad.
Leo asintió.
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