2.1 Disponibilidad de alimentos y crecimiento de la población

   La gente de nuestra civilización da tan por sentado el tema del alimento que a menudo le resulta difícil ver que hay una conexión necesaria entre la disponibilidad de alimentos y el crecimiento de la población.


   Imagínate, si lo deseas, una jaula con lados móviles que puedan agrandarse hasta alcanzar el tamaño deseado. Comenzamos por colocar diez ratones sanos de ambos sexos en la jaula, con abundante comida y agua. En sólo unos días sin duda habrá veinte ratones y nosotros aumentamos en proporción la cantidad de alimento que metemos en la jaula. Dentro de pocas semanas, durante las cuales aumentamos constantemente la cantidad de alimento disponible, habrá cuarenta, después cincuenta, después sesenta, y así sucesivamente, hasta que un día haya cien ratones. Y pongamos que hemos decidido detener el crecimiento de la colonia una vez alcanzado el número cien. Estoy seguro de que tú te das cuenta de que no necesitamos distribuir pequeños preservativos o píldoras anticonceptivas para lograr ese efecto. Lo único que tenemos que hacer es dejar de incrementar la cantidad de alimento que depositamos en la jaula. Todos los días introducimos la cantidad que sabemos que es suficiente para mantener a cien ratones... y no más. Ésta es la parte que muchos encuentran difícil de creer, pero créeme, es la verdad: el crecimiento de la comunidad se detiene bruscamente. No de la noche a la mañana, pero si en un periodo muy corto. Introduciendo una cantidad de alimento suficiente para cien ratones, comprobaremos que la población de la jaula en poco tiempo se estabiliza en cien individuos. Bueno, no quiero decir exactamente cien; fluctuará entre noventa y ciento diez, pero nunca sobrepasará esos límites. Como término medio, día tras día, año tras año, década tras década, la población contenida en la jaula será de cien individuos.


   Pero en el caso de que decidiéramos tener una población de doscientos ratones en vez de cien, no tendremos que añadir un afrodisíaco a su dieta o proyectar películas eróticas para ratones. Solamente tendremos que aumentar la cantidad de alimento para doscientos ratones. Si colocamos suficiente alimento para doscientos ratones, pronto habrá doscientos. Si depositamos alimento suficiente para trescientos, en poco tiempo habrá trescientos. Si ponemos suficiente alimento para cuatrocientos, en poco tiempo tendremos cuatrocientos. Y si dejamos suficiente alimento para quinientos ratones, en poco tiempo habrá quinientos ratones. Esto no es una suposición, ni un truco ni un milagro. Tampoco es una conjetura. Esto es una certeza.


   Comprenderás, desde luego, que no hay nada especial en los ratones a este respecto. Lo mismo sucederá con grillos, truchas, ardillas o canarios. Pero me temo que mucha gente rechaza la idea de que los seres humanos podamos estar incluidos en esta lista. Porque como individuos podemos gobernar nuestra capacidad reproductiva, la gente imagina que nuestro crecimiento como especie no debería responder a la mera disponibilidad de alimento.


   Afortunadamente para lo que estoy tratando de demostrar, tengo considerable cantidad de datos que demuestran que, como especie, somos tan sensibles a la disponibilidad de alimento como cualquier otra especie: tres millones de años en datos, para ser más exacto. Durante todo ese periodo, con excepción de los últimos diez mil años, la especie humana fue un miembro muy poco importante del ecosistema del planeta. Imagínate... !Tres millones de años y la raza humana NO había plagado la Tierra! Hubo cierto crecimiento, a través de la simple migración de un continente a otro, pero este crecimiento avanzaba a la velocidad de un glaciar. Se calcula que la población humana al comienzo del "Neolítico" sumaba alrededor de diez millones... !! Díez millones!!, te imaginas? !!! Después de tres millones de años!!!


   Luego, de repente, las cosas comenzaron a cambiar y el cambio fue cuestión de mentalidad; sucedió que la gente de una cultura, en un rincón del mundo, desarrolló un nuevo y peculiar estilo de vida basado en una forma igualmente novedosa y peculiar de agricultura, que logró que el alimento estuviera disponible para los seres humanos en cantidades sin precedentes. Después, en este rincón del mundo, la población se duplicó en escasos tres mil años. Se duplicó nuevamente, esta vez en sólo dos mil años. En el transcurso de un abrir y cerrar de ojos en la escala geológica, la población humana saltó de diez millones a cincuenta millones; probablemente el 80% practicaban la agricultura totalitaria: descendientes de Caín; miembros de nuestra civilización, Oriente y Occidente.


   El agua de la olla se estaba calentando, y estaban empezando a aparecer señales de sufrimiento...


   


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