1.8 Buenas y malas noticias

   Soy portador de buenas noticias, las mejores que hayas oído en mucho tiempo. Podrías pensar que traer buenas noticias me convertiría en un héroe, pero te aseguro que 


no va a ser el caso en absoluto. La gente de nuestra cultura está acostumbrada a las malas noticias y está totalmente preparada para ellas. Nadie pensaría en decirme cosas vergonzosas si proclamara que estamos todos predestinados y condenados, y que el fin del mundo es inminente e inevitable. Es precisamente porque no proclamo esto que muchos no me regalarán halagos precisamente. Antes de anunciar la buena noticia, permíteme mostrarte con transparencia cristalina cuál es la mala noticia que la gente siempre está preparada para oír...


   El Hombre es el azote del planeta, y nació como azote hace unos miles de años.


   Crèeme, puedo recibir aplausos en todo el mundo pronunciando estas palabras. Pero la noticia que quiero darte es muy diferente:


   El Hombre NO nació hace unos miles de años y NO nació como azote.


   Y por esta noticia algunos se enfadarán.


   El Hombre nació hace MILLONES de años y no fue más pecador que los halcones, los leones o los calamares. Vivió en PAZ con el mundo... durante MILLONES de años.


   Esto no significa que fuera un santo. Esto no significa que transitara por la Tierra como un ángel. Significa que vivió tan inocentemente como una hiena o un tiburón o una serpiente de cascabel.


   No es el Hombre el azote de este planeta, sino una sola cultura, una sola civilización. Una cultura entre cientos de miles de culturas. NUESTRA cultura... la estirpe de Caín.


   Y aquí está la mejor de mis noticias:


   No tenemos que cambiar a la HUMANIDAD para sobrevivir. Solamente tenemos que cambiar a una sola cultura.


   No pretendo sugerir que sea un trabajo fácil. Pero por lo menos no es imposible.


   Como alguien bien dijo una vez: toda Verdad al nacer es ridiculizada y perseguida, pero algún día será reconocida, y el Hombre se verá obligado a escribir de nuevo la Historia...


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