1.4 El mito de la Caída

   Que la Tierra es el centro inmóvil del Universo fue una idea aceptada durante miles de años. En cuanto tal parece inofensiva, pero generó mil errores y limitó lo que podíamos entender con respecto al Universo. La idea de la revolución agrícola que aprendemos en la escuela y enseñamos a nuestros hijos en la escuela parece igual de inofensiva, pero también ha generado mil errores y limita lo que podemos entender acerca de nosotros mismos y de lo que ha sucedido en este planeta.


   En pocas palabras, la idea central de la revolución agrícola es ésta: que hace aproximadamente diez mil años, la gente comenzó a abandonar la vida de caza y recolección en favor de la agricultura. Esto nos enseña de dos maneras muy importantes: primero, al implicar que la agricultura es básicamente sólo una cosa (de la misma manera que la caza y la recolección es básicamente sólo una cosa), y segundo, al implicar que esta única cosa fue adoptada en todas partes más o menos en la misma época. Hay tan poca verdad en esta afirmación que no vale la pena ocuparse en ella, así que yo expondré otra:


     Muchos estilos diferentes de agricultura se usaban en todo el mundo hace diez mil años cuando nuestro peculiar y particular estilo de agricultura emergió en Oriente Próximo. Este estilo, nuestro estilo, es el que algunos han llamado agricultura totalitaria para recalar la manera que subordina todas las formas de vida a la producción implacable y exclusiva de alimento para los seres humanos. Incentivado por los enormes excedentes de alimentos generados únicamente por este estilo de agricultura, se dio un rápido crecimiento de población entre los que la practicaban, seguido de una expansión geográfica igualmente rápida que borró todos los demás estilos de vida que encontraba a su paso (incluyendo los que ya se basaban en otros estilos de agricultura). Esta expansión y arrasamiento de estilos de vida continuó sin pausa en los milenios siguientes, llegando finalmente al Nuevo Mundo en el siglo XV y continuando hasta el presente en áreas remotas de África, Australia, Nueva Guinea y América del Sur...


   Los pensadores fundamentales de nuestra civilización imaginaron que lo que nosotros hacemos es lo que la gente en todas partes del globo ha hecho desde el comienzo de los tiempos. Y cuando los pensadores del siglo XIX se vieron obligados a reconocer que no era así, imaginaron en cambio que lo que nosotros hacemos es lo que la gente en todas partes de la Tierra ha hecho durante los últimos diez mil años. Podían muy fácilmente haberse procurado mejor información, pero obviamente no creyeron que valiese la pena molestarse en hacerlo...


   La mítica Caída de Hombre representa, sin ninguna duda, un cambio de mentalidad, que dió lugar a un estilo de vida diferente (ya veremos este asunto en profundidad en próximos capítulos).


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